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Las 8 adicciones más comunes de la sociedad

Hasta las adicciones más comunes de la sociedad responden a una absoluta necesidad de consumir una determinada sustancia o actuar de cierto modo, de manera continua e incontrolable. .

El adicto encuentra, en el consumo de sustancias o en la conducta dependiente, una fuente de placer y euforia tan satisfactoria, que lo hace incapaz prescindir de ella. De hecho, la mayoría de las veces, la persona es consciente de las consecuencias físicas, psicológicas y sociales de esas acciones, y aun así, le resulta muy difícil dejar de hacerlo.

En este post queremos desvelar información importante acerca de las adicciones más comunes de la sociedad; desde aquellas asociadas con el consumo de sustancias prohibidas hasta las vinculadas con conductas inadaptativas.

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Las adicciones más comunes y problemáticas de la sociedad

Entre las adicciones más comunes de la sociedad se encuentran las adicciones al consumo de sustancias como el alcohol, el cigarrillo, la cocaína, etc. Pero también están las adicciones conductuales que cada vez son más usuales como la adicción al juego, al sexo y mucho más.

A continuación veamos cuáles son las adicciones más predominantes a escala mundial:

  1. Tabaquismo

El tabaquismo es sin duda uno de los problemas de salud pública más graves, siendo, según datos de la OMS, responsable de la muerte de 8 millones de personas cada año. Lo que se traduce a un fallecimiento cada 6 segundos y el 14,1% del total de decesos en el mundo.

Se dice que más de 7 millones mueren por exposición directa ocasionándoles en su mayoría cáncer de pulmón, mientras que alrededor de 1,2 millones por tabaquismo pasivo. La nicotina representa el componente adictivo del tabaco, causando una gran dependencia física y emocional en los 1.3 mil millones de consumidores que hay en el mundo.

  1. Alcohol

La aceptación social de la bebida puede dificultar la identificación de aquellos que han desarrollado una adicción genuina. Sin embargo, los datos alusivos al abuso de alcohol en sus diversas formas (vino, cerveza, etc.) son alarmantes. Y es que el consumo de esta sustancia causa alrededor de 3 millones de muertes por año (5,3% de todas las muertes)

En Europa el promedio del consumo de esta sustancia es el doble del promedio mundial, aunque ha disminuido alrededor de un 10% desde 2010. Se cree que su ingesta abusiva es la causante de más de 200 enfermedades, incluyendo:

  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Gastroenterológicas y neurológicas
  • También es el responsable de accidentes traumáticos.

En todo el mundo, más de una cuarta parte (27%) de los jóvenes entre 15 y 19 años consumen alcohol, sobre todo en Europa. Desgraciadamente, en el viejo continente, la ingesta de bebidas alcohólicas comienza mucho antes de los 15 años, con diferencias limitadas entre hombres y mujeres.

  1. Cannabis

Es, con mucho, la droga ilícita más cultivada, traficada y consumida a escala mundial. Representa la mitad de todas las incautaciones de drogas en el mundo. Y según cifras oficiales hay alrededor de 192 millones de consumidores de cannabis en todo el planeta, siendo una de las adicciones más comunes de la sociedad.

El principal componente psicoactivo del cannabis es delta-9 tetrahidrocannabinol (THC) y los cannabinoides que son estructuralmente similares al THC. El término marihuana se utiliza para hacer referencia a las hojas de cannabis sativa u otra materia prima vegetal. Las plantas femeninas no polinizadas se llaman hachís.

Efectos agudos del abuso de cannabinoides:

  • Alteraciones en el desarrollo cognitivo (capacidad de aprendizaje), incluidos los procesos asociativos.
  • Alteraciones en el desempeño psicomotor como coordinación motora, atención y precisión en los movimientos.
  • Mayor riesgo de accidentes de tráfico.

Efectos crónicos:

  • Deterioro selectivo del funcionamiento cognitivo con graves consecuencias en la vida diaria, como la organización e integración de información compleja, que involucra atención y memoria.
  • Daños respiratorios relacionados con el tabaquismo.
  • Daño posnatal si se consume durante el embarazo.
  1. Adicción al sexo y la pornografía

Todo tipo de conducta sexual puede volverse adictiva, y esto no se define en relación a la frecuencia del comportamiento sino a su compulsividad. No es el comportamiento lo que es patológico, sino la falta de control que desarrolla el adicto. La conducta compulsiva se torna incontrolable y se convierte en un pensamiento obsesivo, incluso se repite varias veces a pesar de que el adicto saber que tiene consecuencias negativas.

El adicto sexual necesita incrementar sus conductas sexuales para poder disfrutarlo, hasta el punto de comprometer su desempeño laboral, relaciones sociales y actividades diarias. Entre las adicciones sexuales más comunes resaltan:

  • Masturbación compulsiva.
  • El exhibicionismo.
  • El voyerismo.
  • Fantasías sexuales continuas.
  • La adicción a la pornografía.
  • La hipersexualidad dentro de una relación estable.
  • Promiscuidad sexual.
  • Prostitución personal.

Es común que los adictos al sexo desarrollen paradójicamente disfunciones sexuales como eyaculación precoz o anorgasmia, enfermedades de transmisión sexual y disfunción eréctil.

  1. Cocaína

Se estima que hay unos 17 millones de consumidores de cocaína en todo el mundo en el último año y unos 3,6 millones en Europa

La cocaína es el estimulante ilícito más consumido en Europa, ya sea solo (46%) o en combinación con cannabis (20%), alcohol (23%) u otras sustancias (10%). En general, el grupo de usuarios está formado por personas bien integradas, con condiciones de vida estables y trabajo regular, a diferencia de los que abusan de los opiáceos.

Efectos agudos del consumo prolongado y frecuente de la cocaína:

  • Alucinaciones
  • Crisis de abstinencia.
  • Cambios de humor.
  • Delirios
  • Irritabilidad
  • Insomnio y pensamientos persecutorios.

Efectos crónicos:

  • Hipertensión arterial.
  • Trombosis
  • Aterosclerosis
  • Ifarto de miocardio
  • Deficiencia del sistema inmunológico.
  • Difusión eréctil.
  • Disminución de la libido y oligospermia.
  1. Heroína

A pesar de lo destructiva que es la heroína para el cuerpo humano, es una de las adicciones más comunes de la sociedad. En todo el mundo, se estima que hay 32 millones de consumidores y alrededor de 1 millón en Europa.

La heroína se inyecta, se inhala o se fuma. Al llegar al cerebro, se convierte en morfina y se une a los receptores opioides, generando una sensación de euforia y relajación o somnolencia. Todas sus formas de consume determinan una forma marcada de Adicción Patológica, generando un deseo continuo e incontrolado de probar más y más.

Las principales consecuencias médicas son

  • Abscesos
  • Alteración de los vasos sanguíneos.
  • Defensas inmunitarias reducidas.
  • Infecciones vasculares
  • De las válvulas cardíacas
  • Infecciones virales (hepatitis viral, VIH).
  • Sobredosis
  1. Adicción al juego

Un jugador patológico muestra una adicción cada vez mayor al juego, que va desde juegos de casino, máquinas tragamonedas hasta simples tarjetas de rascar. Con el tiempo, aumenta la frecuencia del juego, pierde el control sobre el dinero gastado y descuida las relaciones sociales y los compromisos de la vida normal.

En simples palabras; suele desangrar sus finanzas ocasionando graves consecuencias también en su familia. Normalmente, el adicto alimenta su adicción buscando las ganancias que le hagan recuperar las numerosas pérdidas económicas.

Actualmente, con la proliferación de nuevas tecnologías, se ha sumado la adicción a los juegos online. Los jugadores patológicos en línea pasan la mayor parte del tiempo inmersos en su mundo virtual, participando en juegos de rol con otros usuarios.

Como ocurre con otras adicciones, la adicción al juego online también provoca síndrome de abstinencia, con una sensación de gran sufrimiento y nerviosismo si se pierde la posibilidad de jugar.

  1. Café

El café no puede faltar entre las adicciones más comunes de la sociedad. De hecho, es la primera sustancia que muchas personas consumen cuando despiertan en sus hogares. Por supuesto, es legal y aunque no se asocia con problemas de salud, la cafeína sigue siendo una droga que estimula el sistema inmune. Esto explica por qué nos revitaliza y nos activa para seguir con nuestras tareas diarias, sin embargo, genera dependencia.

Conclusiones

La adicción podemos definirla en dos palabras: dependencia incontrolable. Por tanto, cuando el adicto no logra satisfacer su necesidad frente a la sustancia o al comportamiento, experimenta un síndrome de abstinencia, caracterizado por síntomas físicos y psicológicos de angustia severa como náuseas, insomnio, cambios en el ritmo cardíaco, dolores musculares, convulsiones y estados de ansiedad.

Generalmente, el camino para superar cualquiera de las adicciones más comunes de la sociedad involucra la intervención de varios especialistas, lo que requiere una intervención tanto psicológica como farmacológica.

Para el adicto o el paciente, el apoyo de familiares y amigos también es fundamental, tanto en el camino de toma de conciencia de la patología, como durante los períodos de terapia posteriores.

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