desamor

¿Qué hacer cuando se acaba el amor en la pareja?

La vida en pareja es un trabajo de constante crecimiento y, en ocasiones, puede resultar muy agotador, sobre todo cuando se acaba el amor. Tal vez en algún momento mires a tu compañero o compañera y te preguntes: ¿Cuándo fue que se desvaneció todo? Posiblemente tengas dudas de si es solo una etapa difícil o si ha llegado el final de la relación, porque no sabes cómo identificar si realmente murió el amor y tampoco sabes qué hacer.

El caso es que las relaciones duraderas cambian, se adaptan y ofrecen nuevos desafíos. Hay fases en las que estamos más enamorados, más conectados y otras menos. Es completamente natural, pero cuando se acaba el amor, muchas veces decidimos seguir viviendo infelices en pareja por costumbre, por miedo al cambio o a la soledad, e incluso por no querer hacerle daño al otro/a.

Saber cómo actuar ante esta situación gracias a una Terapia de Pareja puede ser mucho más favorecedor para nuestra salud. Especialmente porque estarías abriendo paso a un nuevo ciclo en tu vida que supondría un mayor bienestar con el paso del tiempo. El propósito de este post es ayudaros a detectar cuando ya el sentimiento por la otra persona ha desaparecido y cómo proceder posteriormente.

Señales que el amor ha terminado

Cuando se acaba el amor en pareja, la relación empieza a dar un giro de 180 grados y nada es cómo antes. Reconocer las señales de que el amor se fue es el primer paso para propiciar un cambio positivo. Los principales indicios son:

  • La relación se ha convertido en un hábito: Muchas veces seguimos con alguien porque no sabemos de qué otra manera vivir. Y es que cuando la relación se convierte en un hábito, las dos personas siguen juntas, pero no tienen nada más en común. Todo se vuele aburrido, monótono y no hay esfuerzo por romper con la rutina.
  • Hay poca (o ninguna) muestra de afecto: Cuando amamos a nuestra pareja, se lo demostramos con besos, abrazos, con una sonrisa o con una mirada amorosa. Además, hay contacto físico, prestamos atención a los pequeños detalles y solemos celebrar fechas importantes. Una de las primeras señales del fin del amor es el desamor, donde el contacto físico es poco frecuente y la atención ya no es la misma, porque perdemos interés en la pareja.
  • La conversación no va como antes: Antes pasabas horas hablando y querías saber todo lo que pasaba por la cabeza de tu pareja, pero ahora ya nada te interesa. No quieres saber cómo va su trabajo ni cómo se siente porque todo lo vinculado con ella te parece aburrido.
  • Falta de relaciones íntimas: Cuando se acaba el amor el contacto físico disminuye hasta el punto de que las relaciones sexuales disminuyen o simplemente desaparecen. Ojo, hay parejas que viven sin sexo y son felices, pero para la mayoría hacer el amor es un pilar importante en cualquier relación.
  • No hay planes en común: Una relación en la que cada uno sigue su propia vida, pero no hay planes comunes es una relación sin amor. Claro está que la individualidad es importante y que debemos tener nuestros propios sueños y metas personales. Pero no tener un plan en conjunto puede ser una forma implícita de decir que no creen en un futuro.
  • No tienes paciencia: La tolerancia se apoya en el amor. Si todo lo relacionado con tu pareja te irrita, puede ser una señal de que no disfrutan de la compañía del otro y un indicativo de que es el momento de tener una conversación sobre el futuro de la relación.

amor acabado

¿Qué hacer cuando se acaba el amor?

El distanciamiento creciente, tanto físico como emocional, son las señales más evidentes cuando se acaba el amor en pareja. Sin embargo, a veces no basta con detectar estos indicios, sino desapegarse de esa persona y romper con los hábitos.

¿Qué podemos hacer en estos casos? He aquí algunos consejos útiles:

Aceptarlo

El primer paso a dar cuando el amor termina es aceptarlo. Esto puede parecer obvio, pero no lo es. Muchas veces tenemos la idea equivocada de que el verdadero amor debe ser para siempre, pero olvidamos que una relación de pareja es un sentimiento como cualquier otro, puede empezar y terminar.

El hecho de que la relación haya decaído considerablemente no significa que no haya sido intenso, bonito y real. Que el amor se haya desvanecido tampoco significa que eres un fracasado. El sentimiento se va, pero quedan los buenos recuerdos y el aprendizaje.

Analizar si es mejor cerrar la historia o no

Una historia debe cerrarse cuando ha terminado, cuando los aspectos negativos superan con creces a los positivos. Pero, no es fácil desenredarse en el universo de las emociones y sensaciones, y más si tenemos miedo de encontrarnos solos, de sufrir o fracasar.

Para tratar de comprender si nuestra historia aún tiene posibilidades o está por cerrarse, un paso importante es sacudirse el miedo y escucharnos a nosotros/as mismos/as. De manera que cabe hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Somos felices en la relación que estamos viviendo?
  • ¿Sigo realmente enamorado o enamorada de esa persona?
  • ¿Me imagino un futuro feliz a su lado?
  • ¿Los problemas que tenemos son insuperables?

Tratemos de analizar la situación, valorando también si la comunicación sigue siendo buena o si ya no nos hablamos, y solo nos dedicamos a discutir. Si de estas reflexiones surge un cuadro marcadamente negativo, es muy probable que nuestra historia se haya quedado sin recursos y es mejor cerrarla.

Conversar

Después de que lo hayas asumido y analizado a fondo la situación, lo mejor es hablar con tu pareja y contarle lo que está pasando. De hecho, hay dos caminos: permanecer juntos sin amor o romper la relación.

Si decides separarte, debes saber que no será fácil, especialmente si han estado juntos por muchos años, pero es una gran muestra de honestidad, fuerza y coraje. Con el tiempo, podrás seguir adelante y quizás estés listo o lista para encontrar un nuevo amor.

  • Cerrar la historia

Cerrar una historia de amor no es nada fácil. Las implicaciones de esta decisión, incluso, suelen ser mayores tanto en cantidad como en gravedad. Además de la pareja, también entran en juego otras personas (familias, amigos, hijos, etc.). Tampoco olvidemos las cuestiones prácticas que habrá que resolver como la compra de una casa o la creación de una empresa juntos, por ejemplo.

En cualquier caso, cerrar una historia cuando se acaba el amor en pareja es poner fin a un proyecto, a un sueño, a una idea compartida y no importa si llevaba mucho tiempo tambaleándose o ya no estaba en pie, el dolor, la tristeza, incluso dirán presente.

Todo ello, no debe impedirnos hacer balance de una situación que ya no nos hace sentir bien felices. Las dificultades habrá que afrontarlas paso a paso, sólo así podrás volver a sentirte satisfecho con tu vida.

Conclusiones

No existe pareja que no haya tenido problemas y haya pasado al menos por un momento difícil, llegando tal vez incluso a preguntarse si todavía tenía sentido seguir juntos. Pero, cuando se acaba el amor no hay vuelta atrás. El aburrimiento y la monotonía reinan en la relación, a ello se suma también la falta o incapacidad de comunicación, la ausencia de contacto físico y muestras de afecto, además no hay planes en común.

Cerrar una relación de pareja, y quienes han pasado por esta situación, lo saben muy bien, no es nada fácil, más aún cuando llevan muchos años juntos. Sin embargo, podría suponer la mejor decisión para nosotros/as mismos/as.

El hecho es que cuando rompemos una relación, o cuando todavía no podemos decidir si ha terminado o no, hablarlo con un profesional de la salud mental puede hacer la diferencia. ¿Cómo? Facilitándonos el camino que nos llevará más allá de la indecisión, las dudas, la incapacidad de comprender o tal vez sufrir.

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