inseguridad emocional

¿Qué es lo que provoca inseguridad emocional y cómo tratarlo?

No tenemos por qué hacer tantas acrobacias mentales para entenderlo: ¡Somos una generación de narcisistas! Cada publicación que solemos compartir en Facebook y cada selfie que subimos en Instagram no son más que solicitudes intrínsecas de aprobación. Y es así como “Me gustas” y “Corazones”  se han convertido en los pilares de nuestro frágil castillo de naipes que llamamos inseguridad emocional.

La inseguridad crónica es ahora una epidemia entre jóvenes y adultos. Vivimos en constante preocupación por lo que otras personas piensa de nosotros/as. Nos agobiamos por nuestra apariencia física, por no haber tenido suficiente éxito económico, por el “tren de la vida” que no está dejando atrás… En fin, la lista de inseguridades es casi que infinita.

El propósito de este post es definir realmente qué es la inseguridad emocional, qué la causa y cómo superarla. ¡Acompáñanos en este viaje!

¿Qué es la inseguridad emocional?

La inseguridad emocional brota de los sentimientos de insuficiencia que surge de la falta de confianza en nosotros/s mismos/as o, de la incapacidad para afrontar una situación. Estas emociones suelen ir acompañadas de una incertidumbre generalizada y también de la ansiedad por alcanzar nuestras metas y  desarrollar habilidades (físicas o sociales).

De este modo, las inseguridades generan pensamientos negativos sobre nuestras propias capacidades. Por lo general, este tipo de autopercepción es propulsada por una voz interior que todos llevamos dentro y nos arroja negatividad en función de nuestras expectativas o metas. Los pensamientos más comunes experimentados a través de sus diálogos son:

  • Eres estúpido/a.
  • No eres atractivo/a.
  • Nunca haces nada bien.
  • No eres como los demás.
  • Eres un fracaso.
  • Nunca harás amigos/as.
  • Eres gordo/a.
  • Eres un perdedor/a.
  • Nadie te amará jamás.
  • Nunca podrás dejar de beber (fumar, etc.).
  • Nunca obtendrás nada.

Normalmente, estos sentimientos de inseguridad envuelven todos los aspectos de nuestra vida. De hecho, las personas inseguras suelen tener más dificultades para superar los desafíos que surgen día tras día.

La causa principal de tu inseguridad

Pedir constantemente la aprobación de los demás puede poner en grave peligro nuestra autoestima y, por ende, la confianza en nosotros/as mismos/as. Si la seguridad que tenemos en nosotros/a depende exclusivamente de lo que otras personas piensen de nosotros/as (o de factores externos), no será sólida.

Sin embargo, en la base de nuestra inseguridad emocional también hay algo más y está asociada  con dos imágenes que zumban en nuestras cabezas: la perfección y la realidad.

persona con inseguridades

Imagen de perfección vs. Imagen de la realidad

Cada uno de nosotros/a tiene una imagen en la mente que representa nuestra propia idea de éxito personal. Podemos llamarla  imagen de la perfección.

La imagen de la perfección es una representación mental de todo lo que nos gustaría ser, englobando desde nuestro cuerpo, pasando por nuestras relaciones de amistad o amorosas hasta la cantidad de ceros que deseamos tener en nuestra cuenta bancaria.

Ciertamente, la imagen de la perfección no es un problema en sí misma. Por el contrario, despierta en nosotros/a emociones positivas. Pero, nuestro cerebro suele comparar de manera continua esta imagen de perfección con la imagen de la realidad (o lo que creemos que es nuestra realidad).

En este enfrentamiento siempre salimos con heridas emocionales graves. Normalmente, nos cuenta mucho aceptar esta brecha entre la perfección (idealizada) y la realidad (distorsionada). Pero sobre todo, no podemos aceptarnos a nosotros/as mismos/as y esto nos genera una profunda sensación de inseguridad emocional.

Estrategias prácticas para hacer frente a nuestras inseguridades

Para recuperar la confianza en nosotros/as mismos/as, debemos por tanto, recalibrar y reenfocar estas imágenes mentales de perfección y realidad. ¿Cómo? haciendo que la primera sea más concreta y la segunda más objetiva. Para ello, compartimos algunas estrategias que pueden resultarnos muy útiles con el propósito de superar nuestras inseguridades.

Mirar nuestra inseguridad con otros ojos

Siempre que nos sentimos incómodos/as, nuestra primera reacción es querer suprimir los síntomas de inmediato: Si tenemos dolor de cabeza, queremos suprimir el malestar con una pastilla, si estamos nerviosos, queremos suprimir la ansiedad con un sedante, etcétera, etcétera,  Vivimos inmersos en una sociedad en la que la mínima molestia o defecto se considera inaceptable.

Pero ¿Es la inseguridad emocional  la raíz de todos nuestros males? Ser inseguro o insegura no es precisamente sinónimo de baja autoestima. Solo aquellas personas que están dispuestas a cuestionarse a sí mismas (de vez en cuando) podrán sacarle provecho a su vulnerabilidad y humildad.

La vulnerabilidad y la humildad son quizás cualidades de las que oímos muy poco, como si nos avergonzáramos de ellas. Sin embargo, hay quienes logran apreciar el valor de estas cualidades para aprender a ver su inseguridad desde una nueva perspectiva. Por tanto, la inseguridad no es un rasgo que debemos  suprimir de nuestra personalidad: es completamente natural y solo hace más humana nuestra estéril imagen de perfección.

Crear nuestro propio archivo de autoestima

Como explicamos anteriormente, nuestra imagen de la realidad muchas veces se distorsiona: es hora de enderezarla. Por consiguiente, tenemos que crear un nuevo archivo de texto en nuestra computadora o en una nota de nuestro teléfono inteligente para  recopilar  todos los cumplidos que hemos recibido a lo largo de nuestras vidas.

En este «archivo de autoestima» vamos a apuntar todos los episodios que nos han hecho sentir bien o apreciado/a. Es decir,  si un día un amigo o amiga  nos agradeció por echarle una mano en un momento difícil, escribamos «Soy altruista», y así sucesivamente. De este modo, cada uno de estos cumplidos o episodios, reflejarán la  calidad de persona que somos.

baja autoestima

Aprender a gestionar nuestra voz interior

Esa vocecita que no hace más que retumbar en nuestra  mente, socavando nuestra  autoestima con todo tipo de mentiras, tenemos que aprender a combatirla.  He aquí  una técnica eficaz para neutralizarla.

Siempre que comience el cántico mental habitual: «Soy demasiado estúpido/a», «No puedo hacerlo», «Quién sabe lo que pensará de mí», etc. Cojamos un cuaderno o nuestro teléfono inteligente y empecemos a escribir estos pensamientos.

Pero cuando los escribamos, no lo hagamos escriba en primera persona, usemos la segunda persona del singular. De esta manera, frases como “Soy estúpido/a», se convertirá en “TÚ eres estúpido».

Este sencillo ejercicio nos ayudará a desprendernos de esos pensamientos que solo agotan nuestra autoestima.

Conclusiones

Para hacer frente a nuestra inseguridad emocional  no es necesario aplicar todas las técnicas que comentamos en este post. Pon a prueba las que parezcan más acordes con vuestra situación y vuestro carácter. Posteriormente, evalúa, después de una o dos semanas de práctica, cómo te ha hecho sentir.

Volver a creer en nosotros/as mismos/as es un camino compuesto de varias etapas. Pero entre un paso y otro, debemos experimentar y comprender cuáles son las técnicas más adecuadas para nosotros/as. Al fin y al cabo, las fórmulas mágicas para terminar con nuestros problemas de autoconfianza no existen.

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