La felicidad interior depende de nosotros mismos

¿La felicidad interior es un tópico?

Me gusta recordar una frase del filósofo Bertrand Russell que decía “Quien diga que la felicidad depende sólo del interior, le aconsejo que esté toda una noche de lluvia y frío al aire libre y sin paraguas ni abrigo”. Con esto quiero decir que no debemos obviar las circunstancias externas de nuestra vida, ya que éstas influyen en nuestro bienestar y felicidad, pero es evidente que el papel más importante depende de nosotros mismos, de nuestras actitudes y creencias que mantenemos respecto a lo que nos pasa en la vida.

¿Hay unas pautas para conseguir la felicidad interior?

No hay una fórmula mágica y fácil para obtener la felicidad, pero sí podemos dar una serie de valores o actitudes racionales que pueden ayudarnos a ser felices:

  • tener un interés sano hacia uno mismo y hacia los demás: responsabilizarnos de nuestros deseos, opiniones, derechos y sentimientos; y respetar el de los demás.
  • ser capaz de dirigir nuestra vida sin depender excesivamente de los demás
  • tener alta tolerancia a la frustración ante los errores, las dificultades y problemas de la vida
  • ser flexible, tolerante y abierto ante las cosas, en contra de una postura exigente, rígida y cerrada
  • aceptar la incertidumbre de las cosas, no intentar tener todo controlado
  • tener un interés absorbente y creativo en proyectos o ayudar a personas, donde dedicar tiempo y energía
  • mantener un pensamiento crítico, científico, realista, en lugar de mágico y supersticioso
  • aceptarnos incondicionalmente tal como somos, y no despreciar por nuestros defectos y equivocaciones
  • asumir riesgos razonables y no de forma temeraria, a fin de aprender nuevas cosas y cambiar las que no nos gustan
  • saber disfrutar del momento presente, pero de una manera mesurada, teniendo en cuenta nuestro futuro inmediato
  • aprender a vivir las cosas y nosotros mismos con sentido del humor, y no tomarse la vida con demasiada seriedad
  • ser realistas y no ser utópicos creando expectativas desmesuradas que no podremos conseguir
  • responsabilizarse de sí mismo y no esperar insistentemente que los demás te solucionen los problemas, pedir ayuda cuando la hemos de pedir y solucionar lo que por nosotros mismos podemos hacer

 

¿Hay un nivel general de felicidad interior o bien depende de las expectativas de la gente?

El nivel de felicidad depende bastante de nuestras expectativas. La mayoría de las personas deseamos ser felices y sentirnos realizados en diferentes áreas:

  • con nosotros mismos, en nuestra salud mental y física
  • con los demás, especialmente, en aquellos que consideramos importantes como padres, pareja, hijos, amigos
  • a nivel profesional, trabajar en algún ámbito donde podemos sentirnos realizados laboralmente
  • a nivel intelectual, tener conocimientos de las cosas
  • a nivel de ocio, un interés por alguna actividad lúdica, hobbies
  • a nivel económico, tener unos mínimos de dinero para ciertas comodidades y placeres

Podemos sentirnos más o menos felices en función de si conseguimos más o menos metas. Pero ¿quien determina la consecución de la meta en estas áreas? Nuestras expectativas. Por lo tanto, si nuestras expectativas son utópicas y no demasiado realistas, y construimos falsas necesidades y exigencias rígidas, tendremos pocas oportunidades de ser felices.

 

¿Por qué la gente valora más la felicidad material que la interior?

Como dijo A. de Mello “Intentar encontrar la felicidad en el exterior es tan absurdo como intentar buscar un nido de águilas en el fondo del mar”. A menudo somos engañados por nuestra educación, la opinión de la gente y la publicidad. Pensamos que, si tenemos esto o lo seremos felices, pero la verdad es que a pesar de ser de las épocas que tenemos más cosas materiales no somos ni más ni menos felices que lo eran en el siglo pasado. Además, pensar que la felicidad depende más del exterior es una excelente excusa para no responsabilizarse de uno mismo y culpar al exterior de nuestra infelicidad.

 

¿Qué consejos daría a una persona que se define como infeliz?

La mayoría de nuestra infelicidad se debe a que mantenemos falsas necesidades y exigencias rígidas respecto a nosotros mismos, sobre los demás y sobre nuestra vida. Creemos que debemos ser y conseguir o tener lo que otros tienen que ser y hacer como nos gustaría y que la vida debe ser como nos gustaría en lugar de como es. Esta lucha constante entre la realidad y nuestras exigencias rígidas genera mucha infelicidad. Le aconsejaría consultar con un psicólogo, mejor si trabaja con Teràpia Racional Emotiva Conductual o con cualquier otro terapia cognitiva-conductual, que le pueda ayudar.

 

¿Hay diferentes tipos de felicidad?

No hay diferentes tipos de felicidad, sino que la sensación es única y cada uno le atribuye una causa diferente. Como hemos dicho antes las personas queremos ser felices en diferentes áreas.

¿Ayuda la cuestión material alcanzar la felicidad interior?

Las cosas materiales nos ayudan a obtener ciertos placeres y satisfacciones, estar más cómodos en algunos aspectos y solucionar unos tipos de problemas prácticos. Pero esto no significa que sea necesario y condición para la felicidad. Uno puede ser pobre y feliz, o bien ser rico e infeliz. Por lo tanto, la cuestión va más allá de las cosas que tienes.

¿Cómo se puede hacer entender a una sociedad consumista y materialista que la felicidad interior es básica?

Creo que un papel fundamental se encuentra en la educación y en una buena psicoterapia como la Teràpia Racional Emotiva Conductual que nos enseñe la importancia de nuestro interior en nuestra felicidad.

 

¿Cómo definiría la felicidad interior?

La felicidad interior la definiría como una sensación de plenitud, realización personal, y de estar en paz con uno mismo, con los demás y con la vida.

La felicidad no es un estado, un lugar donde se llega, sino una manera de vivir la vida que consiste en intentar mantener una serie de actitudes o valores racionales.

 

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